Pensamientos desaforados

Cuando trabaja cocinando en casa y llevaba la comida a Mojana, cada dos o tres días les escribía una serie de máximas y se las dejaba anotadas en un papel. A estas las titulaba "Pensamientos desaforados por JS Pereira"
Una por ejemplo rezaba: 

"No es conveniente pedirle peras al olmo, mas si puedes pedirle olmos a Walter"

Ayer tuve un pensamiento, era desaforado pero no como los de antes.

Bajé al baño del subsuelo, necesitaba lavarme la cara. Me quedé mirando al espejo por unos segundos estudiándome los rasgos. En eso me doy cuenta de que por encima del cuello de la remera asomaban unos pelitos provenientes de la zona pectoral. Bajé la mirada, volví al espejo y pensé: 


"Me he convertido en uno de esos hombres"