Cosas que me pasaron

El sábado después de despedirnos me quedé mirándote y me contuve de gritarte y no soltarte más. Quedé hecho fleco. Cuando entré a casa puse La Dinastía Scorpio al mango y lo escuché como sesenta y cuatro veces en el día. Estuve buscando nuestra casa de invierno pero la tarea me pareció infernal, no estaba preparado. Quise bailar con Daft Punk pero mi cuerpo no respondía como yo deseaba, dejé de intentarlo. Por el volúmen de la música los durmientes fueron apareciendo, pero no había en ellos signos de malhumor. Pancho y Elisa (una amiga de Santiago que se había quedado a dormir) fueron a comprar ravioles y por primera vez en mucho tiempo no hice nada por la comida. Algo adentro me decía: "hoy te tienen que servir a vos". Y así fue.
Más tarde fuimos a jugar al fútbol. Mi cuadro ganó, metí dos goles fundamentales para la victoria. El segundo fue un chumbazo de afuera del área; le pegué tan fuerte que creo que me rompí algo. No estoy seguro si es muscular u ósea la cosa pero creo que es jodida, profesional te diría, como esas lesiones que alejan de por vida a un jugador de las canchas. Pero bueno, la pelota se mete adentro del arco, yo me doy media vuelta, miro al cielo y cual si fuera William Wallace grito: ¡Libertaaad! Nadie entendió nada, pero yo te lo estaba dedicando a vos. Cuando llegué a casa me dormí en el suelo, me desperté hecho paté. El sábado a la noche no salí.
El domingo llego Lula y Pepe (su novio), hicimos ñoquis. Esta vez si cociné, porque tampoco hay que abusar. Miramos algo, una película, no sé cual. A mi se me ocurrió organizar un partido de fútbol y tuve el apoyo de las masas. Salió, mi cuadro perdió y el dolor en la pierna derecha fue aún peor. 
Ayer fue un día muy largo, me había acostado tarde y tuve que madrugar porque volvimos al viejo horario de Mojana. Después del trabajo Mariana vino para casa, tomamos mate en el mate que me regalaste y miramos otra película. Yo me dormí en el sillón y me desperté hecho carozo. Pero enseguida se me pasó y nos pusimos a hacer crepes y tortillas para el día siguiente. Vino el Chino (mi amigo que te conté que se va para España en dos semanas) y estuvimos hablando del viaje. Le dije que te tiene que entregar unas cosas, ya me confirmó que va a estar tres días en Madrid y que no tiene problema en hacer lo que sea en nombre del amor. Me volví a dormir en el sofá mirando una serie ("Shameless", altamente recomendable), a las horas me desperté y escuché una conversación entre Pancho y Tío Pablo mientras me hacía el dormido.

- ¿Cómo anda Cacho? 
- Cacho anda melancólico, no para de cantar canciones románticas.

Hoy ya estoy recuperado y pienso salir a correr, trotar, caminar, pasear, algo.