Un misterio



Los discos del reproductor fueron elegidos al azar, no hay criterio. Están las discografías completas de  Arcade Fire y Él mató a un policía motorizado, hay por un par de discos de Neil Young que me pasó Diego y todavía no he logrado escuchar, un par de discos de La hermana menor, el que vos me regalaste y Canarios; dos discos de Radiohead, el OK Computer y el In Rainbows (elemental siempre tener ese disco maravilloso), están también el Fashion Nugget y el Comfort Eagle de Cake (discazos), el último de Death cab for cutie, y la joya: Cure for pain de Morphine. 
Hoy cuando salía del trabajo atravesé la Plaza Matríz camino a la parada de Ituzaingó, estaba cansado y no tenía ganas de caminar, quería llegar a casa de una vez y derrumbarme en el sillón. Suena el mismo tema que elijo para cuando salgo del trabajo desde hace dos o tres semanas, el mismo. Sin darme cuenta el tema se ha vuelto parte de un ritual. Hoy cuando salía del trabajo y atravesaba la Plaza Matriz venía escuchando el tema. Al llegar al centro de la plaza, buscando algo en el bolsillo manoteé el reproductor y saltó a la siguiente pista. Lo tomé en mis manos y quise volver a la pista anterior pero esta ya no estaba, no existía. Busqué en dónde solía estar, busqué a través de todo el disco, busqué en otras carpetas, pero ya no estaba, había dejado de existir. El tema había desaparecido misteriosamente. Me convencí de que era una señal, tal vez estaba  abusando y debía expandir mis horizontes. Terminé por darme por vencido y dejé de pensar en el tema, hasta ahora.